Un cortometraje que explora la tensión entre lo efímero de las redes sociales y la permanencia del relato audiovisual.
En una ciudad donde todo se consume en segundos, Ana —una joven cronista— descubre que las historias más importantes son las que nadie se detiene a escuchar. A través de su cámara, intenta capturar lo que las redes sociales descartan: los silencios, las pausas, los rostros que no buscan likes. El cortometraje reflexiona sobre qué significa narrar en un mundo saturado de contenido efímero.